Este fin de semana (por fin) ha habido más variedad...
15/12/12
Desayuno: teta, mandarina y pera. No comió casi nada de fruta la verdad... con la teta iba lista, jeje.
Comida: albóndigas de ternera. Pedi al carnicero que me picase unos filetes de ternera. Para hacer las albóndigas no podía echar huevo ni pan mojado en leche (bueno, ahora que lo pienso, igual podía haber usado mi leche jejeje, lo anoto para próxima vez) así que pique cebolla y ajo, los rehogue un poco, moje miga de una barra de pan en agua, perejil, y los mezcle todo con la carne. Hice bolas grandes y las freí. En una sartén sofreí cebolla, ajo y zanahoria, dejando un par de trozos de zanahoria enteros para Olivia, cuando estuvo pochado añadí las albóndigas y eche encima caldo de verduras que me había sobrado de cocerlas esa mañana para hacer el puré que le va a dar esta semana la abuela. Frei patatas en tiras largas y las añadi luego a la salsa. Lo deje cocinarse todo y listo. Luego separe en un plato dos albóndigas, algunas patatas y las zanahorias enteras para Olivia y le eche sal al resto.
La zanahoria le encanta. Tiene fijación. Es verla y olvidarse del resto. Estuvo todo el rato chupando una hasta que se le fue deshaciendo y comiéndosela (el pañal es como el algodón, no engaña). También comió algo de patata. La albóndiga ni olerla quiso. La tocó, y puso cara rara (la textura quizás?) y no se la quiso comer. Otra vez será.
16/12/12
Desayuno: cereales comerciales con agua. Como acababa de mamar no quería usar la leche que me había sacado para el lunes (voy justa justa). Así que se los hice con agua, pensando que me iba a mandar a tomar paseo... y se los comió! Una papilla de casi 150 de agua con cereales. Ahí es nada la tía. Tenéis que ver como abría la boca (como yo no le doy nada con cuchara me hacia gracia, jejjeje).
Comida: arroz con pollo. Doré unas alitas de pollo, y un poco de pechuga cortada en tiras, sofreí cebolla y zanahoria, dejando dos trozos enteros para Olivia, luego eché el arroz, y el caldo de las verduras que me había sobrado otra vez de cocer verduras para el puré. Dejé que el arroz se pasase un poco y estuviese melosito. Aparté las tiras de pechuga, una alita, los trozos de zanahoria grandes y algo de arroz en un plato, y sazoné el resto. Se lanzó a por la zanahoria, y cuando llevaba un buen rato, también chupeteó el muslo de la alita, y mordisqueó alguna tira de pechuga. Para el arroz le ponía tres granitos en una cucharilla que ella se metía en la boca y se comía solita! jejee.
Merienda: Pera y mandarina.
Definitivamente, me encanta que comamos todos juntos y lo mismo. Es un momento muy agradable y feliz, muy "de familia", y mola. Eso si, como nos fascina tanto verla comer, nos tiramos todo el proceso con la boca abierta, embobados y sin dirigirnos la palabra, jajajaa.
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El post de hoy tiene una coletilla llamada "y otras intimidades"... este fin de semana he vivido un cambio importante, que no me gustaría olvidar... y es que, desde el sábado, he dejado de ser menopausica. Ainss.
Al principio me asusté... después de un año y medio (teniendo en cuenta el embarazo) sin verla... la verdad es que no la esperaba... pasado el primer momento de pero qué co... o su versión inglesa WTF? de repente, me sentí super triste, y me puse a llorar...
Y diréis... ¿por qué? pues no os lo sé explicar muy bien... creo que era una mezcla de revolución hormonal, y tristeza por pasar a otra etapa. Hasta ahora tanto mi cuerpo como mi mente estábamos sincronizados en la crianza de mi hija. Con la lactancia materna, normalmente (hay veces que no, pero es lo raro) durante, al menos, los 6 primeros meses que dura la exclusividad, no tienes la menstruación. La naturaleza, en toda su sabiduría, sabe que estás ocupándote de criar a un bebé, con lo cual no permite que te vuelvas a quedar embarazada... y todo ello suele ir asociado a una bajada de la líbido sexual. Todo está conectado para sacar adelante a esa nueva vida, y, si os digo la verdad, es algo precioso escuchar a tu cuepo y no interferir este proceso. Sin la lactancia materna, el cuerpo piensa que el bebé se ha muerto (es así) y por eso vuelve a venirte la menstruación, para que puedas tener otro. Como digo todo es una conexión perfecta.
Normalmente, las madres que están en casa con sus hijos, siguen con la lactancia a demanda, y siendo este su alimento principal, tardan aún muchos mas meses en recibir la visita de nuestra vieja amiga... ojo, a partir de los 6 meses habría que tener "cuidado" si todavía no queréis encargar un hermanito para vuestro retoño, puesto que la lactancia materna es un anticonceptivo natural, de una fiabilidad muy precisa, llegando a las mismas estadísticas que cualquier otro, si se cumplen unas premisas. El MELA (Método de la Lactancia y la Amenorrea) tiene una eficacia real del 98% siempre y cuando se cumplan los siguientes requisitos:
- Que el periodo de amenorrea (falta de menstruación) sea inferior a 6 meses después del parto.
- Lactancia materna exclusiva y a demanda tanto diurna como nocturna.
- Sin pausas entre tomas de más de 6 horas.
Yo llevo trabajando desde que Olivia tenía 4 meses y 20 días exactamente... en las 11 horas que estaba fuera de casa me extraía leche 3 veces, y seguía dando la teta a demanda en casa. Ahora solo me extraigo dos, y Olivia sigue teteando a demanda, y mi leche sigue siendo su principal alimento, pero ya come muchas otras cosas. Así que... mi amiga la de rojo supongo que estaba al caer...
En todo este tiempo no la había echado de menos. A veces pensaba en ella en plan algún día vendrá para quedarse, pero como ese dia no llegaba, pues tan contenta seguía yo. Otras veces era elpadredelacriatura el que me preguntaba por ella (no se con qué intenciones... ejem), y yo encogía los hombros, y cambiaba de tema, que me olía yo por dónde iban los tiros, y no hijo no, de momento, no...
Pero tal y como apareció por primera vez en mi vida, unos años ha, volvió como las oscuras golondrinas, sin que nadie la llamase. Debería haber notado los síntomas... granos quinceañeros (en el embarazo y postparto he disfrutado de un cutis a prueba de bombas y crema nivea de la barata, que las caras se las dejo para la nena, jeje), hinchazón, bajada de producción lechera... pero no supe reconocerlos. En fin, que llegó el dia, y me puse triste, mucho. Por un lado es una "buena" noticia... mi cuerpo funciona. Por otro, es "mala"... mi cuerpo se piensa que he destetado a Olivia, o que se ha convertido en una mujercita, o que podría sobrevivir sin mi (nooo!) y vuelve a estar preparado para albergar vida en su interior (pues espérate sentado), y eso, no se, me ha dado pena. Elpadredelacriatura me miraba alucinado mientras se lo contaba entre lágrimas y solo acertó a decir -tranquila nena, son las hormonas-. Ahí queda eso. Bueno, puede que en parte lo sean, si, pero en parte también tiene que ver mucho con que ahora si, fisicamente, he vuelto al estado anterior a mi embarazo, y parece que en mi cuerpo, salvo que ahora soy un poco vaca lechera, no haya pasado nada. Y eso, me ha hecho darme cuenta de que Olivia ha crecido, que he cerrado una etapa... y, simplemente, estoy triste.
Al resto... ¿cómo habéis llevado esto? ¿os ha visitado ya? ¿me he convertido en una drama mamá? ¿o será que estoy loca?






